Reiki y Reiki-Do

Reiki es un sistema de sanación mediante la emisión de energía de la vida a través de la imposición de manos. Con el Reiki pueden hacerse tratamientos para ayudar en enfermedades físicas, emocionales y nerviosas, tanto sobre uno mismo como sobre los demás.

El Reiki-Do es una vía de auto-conocimiento a través del aprendizaje de la energía humana y de las maneras de conseguir su equilibrio para alcanzar un correcto estado físico, mental y espiritual primero en uno mismo, para luego ser capaz de transmitirlo a otras personas.

Seguir el camino del Reiki-Do es una manera de iniciarse en la sanación natural que le aportará serenidad y equilibrio en su vida, además de habilitarle para extender la salud en su entorno.

 El contexto original de Reiki: Shinto y Budismo

Reiki surge en Japón a fines del siglo XIX, y es introducido por el Maestro Mikao Usui.

En este Japón decimonónico encontramos el ambiente adecuado para el surgimiento de este método. Por un lado la vida japonesa, aún hoy, está imbuida en todos sus detalles por el espíritu de su muy antigua religión nacional, el Shinto. Por otro lado, la mayor parte de los japoneses practican simultáneamente el Budismo.

Debemos recordar que en Oriente las religiones son antes caminos de vida y prácticas habituales que creencias teóricas como en Occidente. De hecho, casi el 90% de los japoneses, pese a ejercer estas prácticas, se declaran "no religiosos".

Ambas creencias son claves para entender la filosofía profunda del Reiki.

El Shinto es una religión muy animista y vinculada a la naturaleza, y considera entre otras cosas que:

- Todo ser, animado o no, está lleno de una energía viva propia.

- Que todo ser está vinculado con el medio natural a través de la energía universal (lei).

- Que el alma humana puede no sólo entender y unificar lo natural, sino que tiene la capacidad de modificarlos y de materializar lo que hay en su mente.

- No se espera premio o castigo. El shintoista debe hacer lo correcto en cada momento porque sí, independientemente de las consecuencias. Generalmente lo correcto es aquéllo que ayuda al bien común, a la colectividad en la que se está integrado (familia, país, empresa, partido, club...).

Así como el Shinto proporciona al japonés su forma de vivir, a la hora de morir su referencia es el Budismo.

El Budismo, procedente de la India, admite la reencarnación (principio de conservación de la energía). Igualmente cada vida es consecuencia de las anteriores (karma, ley de causa y efecto). Nuestro objetivo en la vida es superar la cadena de la reencarnación. El Budismo introdujo en Japón muchas ideas procedentes del continente asiático, que, como de costumbre, el pueblo japonés simplificó con elegancia y adaptó a su particular idiosincrasia.

Las medicinas chinas y de otros países de Asia, así como las artes marciales, también fueron importadas y adaptadas. En todos estos conocimientos, la energia es el concepto clave.

¿Qué es el Reiki?

Reiki es un arte de curación ancestral de canalización de energía universal a través de las manos, y está basado en una antigua técnica tibetana de sanación. El Dr. Usui redescubrió esta técnica a través de su investigación de textos sánscritos en antiguos sutras budistas de origen tibetano. Reiki es energía cósmica universal, invisible y omnipresente;  Reiki es la unión de estos dos vocablos, Energía Vital Universal. No puede hacerse mal, es pura, simple, fácil de canalizar, y todo el mundo puede practicarlo.

La energía Reiki fluye tras la iniciación por un maestro de Reiki, de las manos del sanador, actuando en todas las dimensiones del ser humano: la parte física, la mental, la emocional y la espiritual, siendo un camino de sanación y desarrollo interior. El secreto de la sanación es alcanzar el vacío y el silencio interior. El Reiki fluye entonces y lo hace todo posible a través del amor.

La energía universal del Reiki es una energía que tiene una frecuencia específica y que existe en todas partes. Su frecuencia equilibra todas las demás energías que encuentra. Esta energía está generada dentro de todas las formas de vida. Toda forma existente está hecha de energía, y cada forma de vida tiene su propia energía vital, la esencia que nos da la vida. Se puede explicar la energía universal de vida como la esencia que sostiene la vida de todas las cosas.

Desde siempre el hombre ha invocado al Absoluto de muchas formas, pidiendo ayuda a las fuerzas y energías universales, buscando curación y crecimiento interior. En todas las épocas, y en muchas civilizaciones, el ser humano se ha curado intuitivamente imponiendo las manos sobre sí mismo y sobre los demás, aliviando de este modo dolores y molestias, calmando y reconfortando, propiciando alivio y cariño con el mero contacto espontáneo de las manos sobre diferentes partes del cuerpo. En algunas tradiciones muy antiguas que se han transmitido y preservado hasta nuestros días, existen todavía curanderos como los Kahunas de Hawai, y sanadores, terapeutas y médicos naturistas que imponen las manos con el propósito de equilibrar la energía corporal, erradicar los bloqueos energéticos, promover un estado de relajamiento y polarizar y estimular las fuerzas autocurativas de los organismos enfermos, tanto de seres humanos como de animales, plantas y minerales.

Muchos de los antiguos maestros iluminados han utilizado sus manos como canales de luz y de amor, y para la sanación física, mental y espiritual de las personas que se acercaban a ellos. Muchos de los grandes milagros de Jesús, de las curaciones asombrosas de Buda, y de las sanaciones transformadoras llevadas a cabo por los seres iluminados son manifestaciones energéticas conscientes y esencia misma de esta fuerza sanadora y transformadora, canalizadas a través de los iniciados de todos los tiempos.

El Reiki tiene diferentes efectos, a saber: sustenta y estimula la capacidad natural del cuerpo de autosanarse a si mismo, revitaliza tanto el cuerpo, como el alma y la mente, y reestablece el equilibrio y bienestar mental y espiritual. Equilibra todas las energías corporales, y suelta y libera la energía bloqueada en todo el cuerpo, promoviendo un estado de relajamiento total y paz interior. Limpia el cuerpo de toxinas y se ajusta por si mismo a las necesidades del receptor. Funciona con seres humanos, animales, plantas e incluso minerales. Es un método de sanación intensamente agradable y holístico, estimulando la creatividad y despertando el amor impersonal del que lo da y del que lo recibe, potenciando además la energía de ambos al mismo tiempo.

Sus principios son los mismos que los de la radiofrecuencia; esta energía atraviesa el espacio sin cables, y sabemos que esta gran fuerza puede ser contactada. Una vez realizado el contacto, el flujo energético es automático. Es energía universal ilimitada. Cuando está abierto el interruptor, el poder es infinito. Cuando deseas pararlo es muy sencillo, sólo tienes que retirar tus manos.

Explicar la naturaleza del Reiki es como tratar de definir el amor o la luz. Es un fenómeno existencial que sólo puede ser percibido a través de la experiencia personal y como vivencia. Las palabras son sólo meras descripciones aproximativas, pues la fuerza universal de vida se manifiesta en el silencio de la mente. Nadie ha sido capaz de explicar exactamente lo que es, y nadie ha podido categorizarlo racionalmente, y, sin embargo, no requiere un estado alterado de conciencia para practicarlo.

En distintas épocas, diferentes culturas lo han llamado con distintos nombres. Es el Chi de los chinos, el Prana de los hindúes, el Mana de los Kahunas de Hawai, el Poder Divino de los reyes antiguos, la energía sanadora de Hipócrates, el Ka de los egipcios, Pneuma en el área grecorromana, Ruha en hebreo y Ki en japonés.

Reiki es simplemente omnipresente, y no somos conscientes de él hasta establecer el contacto a través de la iniciación, después de la cual puede ser recibido y convertido en energía curativa. El Reiki es una técnica que se activa después de la iniciación, que es una experiencia existencial que permite establecer un estado de comunión con el Universo. Iniciarse al Reiki es como entrar sin esfuerzo en contacto con una dimensión más sutil de la existencia, invocando la fuerza vital, la luz y el amor, para ponerse a su servicio como canal de sanación del cuerpo y de la mente, y como instrumento de expansión de la conciencia humana. Invocar la fuerza del Reiki significa al mismo tiempo hacerse su servidor y dejar que ella nos utilice como canales sin ambición personal, ni siquiera de curar, pues es ella la que sana y no el sanador.

Entrar en contacto con la energia Reiki es el intento básico de buscar el origen de toda manifestación de vida. La conciencia no tiene forma. Existe más allá del tiempo y del espacio, en el “aquí y ahora", la única realidad existencial, más allá del intelecto racional. Esta es la dimensión de la no mente, esencia del Zen, y de toda meditación, el reino del espíritu inmortal y todopoderoso. Estar en contacto con la energía es como participar de forma natural de los grandes misterios de la magia de la vida. Es comenzar a integrarse al juego cósmico, es acercarse a vivir la vida sin miedo y como una gran aventura. Pero al mismo tiempo con los pies en la tierra, viviendo con responsabilidad. Esto es Reiki-Do

La medicina moderna occidental ha desarrollado intensamente el estudio de la mecánica y de la química del cuerpo. En medida mucho menor ha estudiado la parte psíquica-mental. La antigua medicina occidental y la medicina oriental, así como casi todas las creencias tradicionales, estudian también el cuerpo como unidad energética. Se considera al ser humano como un “continuum energético” con su medio ambiente y con los demás seres vivos. La vida es una manifestación de la energía en la materia.

El organismo tiene un continuo fluir de energías. Cuando estás energías se desequilibran surge la enfermedad.

La palabra Rei Ki proviene del japonés y significa "Energía Vital Universal". Rei representa una lluvia de arroz. Simboliza la energía universal que todo lo envuelve e interpenetra. Ki simplemente es la energía. El contexto se interpreta como la unión de una energía universal inagotable con la energía de cada individuo.

La típica sesión de Reiki consiste simplemente en poner las manos en el cuerpo del enfermo o cerca del mismo, apuntándole con las palmas. Generalmente el paciente siente un fuerte calor en la zona tratada. No es nada muy espectacular y verdaderamente es difícil explicar las sensaciones. Reiki debe ser vivido y no puede ser explicado. El sanador actúa en forma muy similar a la mayor parte de los sanadores del mundo, simplemente impone las manos. Pero si tiene la "actitud Reiki" adecuada, podrá transmitir energía durante horas, y no sólo no se cansará, sino que se beneficiará del tratamiento él mismo. Tampoco recibirá daños ni se "contagiará energéticamente". Esto se debe a que está transmitiendo una energía que no es suya, es la Energía Universal (Rei) que actúa a través de sus manos.

En esto consiste todo, en transmitir una energía infinita que todo lo rodea.

Para el estudiante de Reiki, es básicamente necesario adquirir un conocimiento profundo de los chakras.

Los chakras ya son mencionados en la antigua literatura en sánscrito, y este término llegó al mundo occidental por intermedio del Tantra-Yoga.

La palabra "chakra" significa rueda, volante, círculo. En las imágenes de meditación, los yoguis representan los chakras como flores de loto. A cada chakra se le atribuyen diferentes cantidades de pétalos. La cantidad de pétalos asciende desde el chakra de la raíz, representado por una flor de loto de cuatro pétalos, hasta el mandala o chakra de la corona, como una flor de loto con mil pétalos.

En algunas descripciones, el chakra también es llamado "Padma”, que significa Flor de Loto. La cantidad de pétalos, da una breve información acerca del aumento de la frecuencia de oscilación energética del chakra.

Los chakras son centros de energía de materia liviana en nuestro cuerpo, a través de los cuales estamos especialmente dispuestos a absorber Reiki.

Nuestro cuerpo consta de siete chakras principales, los distintos chakras están unidos por una corriente común de energía.

Los videntes pueden ver los chakras como círculos de diferentes colores que van girando. Los chakras son el espejo de nuestra alma. Todas las experiencias, buenas o malas, que hemos obtenido en el transcurso de nuestra vida, influyen sobre la conducta de los chakras. Las vivencias y experiencias negativas producen bloqueos, que interfieren en la circulación de la energía. De acuerdo con su predisposición, el ser humano reacciona ante su entorno en forma agresiva o introvertida.

Cada chakra tiene una clasificación espiritual y una física. Allí donde se lastiman nuestros sentimientos, no tardan en aparecer las dolencias físicas, y de esta forma se cierra el círculo. Así como cada chakra pertenece a una zona emocional definida, los trastornos en esta zona pueden transformarse en molestias en los órganos, partes del cuerpo y procesos de metabolismo correspondientes. Con frecuencia, un chakra está bloqueado de tal forma que el ser humano se siente impotente, sin energía y carente de estímulos para la acción.

Como casi ningún otro método de tratamiento, Reiki nos ofrece la posibilidad de disolver estos bloqueos. A través de los chakras se introduce la energía positiva dada por el Reiki y la energía negativa sale. Por la intensidad de la energía que fluye, se reconocen los trastornos en los chakras. Cuanto más energía fluye, tanto más obstruido está el chakra. No es posible aplicar una "sobredosis" de Reiki. El cuerpo únicamente acepta la cantidad de esta energía vital positiva que necesita o que en este momento está dispuesto a procesar. Este tratamiento abre chakras, libera bloqueos e influye positivamente sobre eventuales síntomas de enfermedad.

La circulación de energía que une los chakras entre sí y a su vez con los órganos, permite tratar cada enfermedad a través de su correspondiente chakra.

La persona tratada puede presentar fuertes reacciones emocionales, por ejemplo un llanto liberador. Después se siente tranquila y relajada. Siente un enorme deseo de hablar sobre las sensaciones vividas y muchas veces aflora una intensa sensación de felicidad.

Los procesos de sanación impulsados por Reiki pueden ser complementados con otros métodos terapéuticos, como, por ejemplo, las terapias con colores, con aceites aromáticos, con música, con piedras preciosas o con flores de Bach.

La energía Reiki se puede potenciar y tener unos efectos más rápidos si dos o más sanadores trabajan juntos, amplificando la transmisión de energía.

Reiki puede ser también combinado con otras técnicas de sanación, desde la acupuntura a la hipnoterapia, o cualquier otro método de masaje o trabajo corporal, como el shiatsu y la reflexología, simplemente poniendo los símbolos Reiki en las manos antes de comenzar la sesión, y acabar el tratamiento canalizando Reiki en cualquiera de los casos.

Cada terapeuta puede añadir a su técnica personal la calidad y fragancia del Reiki dentro del proceso de sanación. Entre las técnicas afines, la cristaloterapia, unida con Reiki, ofrece posibilidades de potencialización y armonización totalmente insospechadas.


Gema Ruz de Centro Reiki-Do , tu centro reiki en Granada, Reiki en Almería, Ayurveda en Granada y Ayurveda en Almería