Wabi-Sabi

 Curioso artículo el de hoy, lo he introducido dentro de la categoría de "Habitos de vida" de mi página reikidogranada.com, pero bien podría estar en cualquier revista de diseño, artículo de filosofía, libro de arte e incluso inspirar a algún poeta. Puedo decir que mi encuentro con Wabi-Sabi no fue casual. Su busqueda partió de un concepto que aún era desconocido para mí.

Todos los que habéis visitado Centro Reiki-Do Granada conoceis su diseño de lineas minimalistas y zen. Pero no es a eso a lo que yo quiero limitarme. No quiero la perfección inalterable, por lo tanto irreal y casi fría del minimalismo, ni quiero caer totalmente en el manido budismo zen. Como nos suele pasar cuando buscamos algo, sabemos lo que no queremos, pero nos cuesta conocer lo que necesitamos.
Hasta ahora había buscado la respuesta en la filosofía china y encontré el feng shui, pero no me bastaba. Mi finalidad será crear dentro de un  paraje urbano pero a su vez natural,  un "minimalismo rústico". Pero aún sigo trabajando en éste concepto, sin llegar a lograrlo todavía.

Algo me decía que me adentrara un poco más  en la filosofía del Reiki, en el camino del Reikí (Reiki-Do) y de nuevo la antigua cultura japonesa en forma de libro de arquitectura, me mostró un nuevo contexto, un gran conjunto de conceptos que hasta entonces no les había podido poner nombre. Y comencé a leer:

"Wabi-Sabi es la belleza de las cosas imperfectas, mudables e incompletas. Es la belleza de las cosas modestas y humildes. Es la belleza de las cosas no convencionales.

El wabi-sabi es un paradigma estético basado en la naturaleza que devuelve, en cierto modo, la sensatez y la proporción al arte de vivir. El wabi-sabi soluciona el dilema artístico acerca de cómo crear cosas bellas sin quedar atrapado en el materialismo desalentador que generalmente envuelve este tipo de actos creativos. El wabi-sabi (profundo, multidimensional, esquivo) parece el antídoto perfecto a esa clase de belleza tan pulida, sacarinada y colectiva que está insensibilizando la sociedad occidental."

No podía creer que hasta entonces no hubiera conocido nada sobre el wabi-sabi, lo más cercano, el wasabi, esa pasta verde picante que acompaña a la comida japonesa, pero claro está, nada tienen que ver.

Y seguí leyendo, resulta que el wabi-sabi está envuelto en misterio. Casi todos los japoneses dirán que entienden la "emoción" del wabi-sabi (al fin y al cabo se supone que es uno  de los conceptos esenciales de la cultura japonesa), pero resulta que muy pocos pueden expresar esta emoción en términos intelectuales por que a lo largo de la historia se ha impedido deliberadamente su compresión racional, siendo los responsables el Budismo Zen, el Sistema Iemoto y el Oscurantismo Estético.

El libro se llama WABI-SABI de Leonard Koren. Y basándome en él y un resumen realizado por David Chacobo os quiero mostrar éste nuevo "camino filósofico, diseño decorativo y arquitéctonico".

Budismo Zen. Casi desde sus comienzos como un tipo de estética concreta, el wabi-sabi se ha asociado supeficialmente con el Budismo Zen. En muchos aspectos, el wabi-sabi se podría denominar incluso el "Zen de las cosas", puesto que ilustra muchos de los principios espiritual-filosóficos esenciales del Zen. El budismo Zen se originó en la India y posteriormente llegó a China en el siglo VI donde siguió dsarrollándose. Se introdujo en Japón alrededor del siglo XII. La nada ocupa la posición central en la metafísica wabi-sabi, de la misma manera que lo hace el Zen. El Zen hace hincapié  en "una comprensión directa e intuitiva de la verdad trascendental más allá de todo concepto intelectual". Los primeros japoneses que tuvieron relación con el wabi-sabi (maestros del té, sacerdotes y monjes) practicaban todos el Zen y estaban impregnados de la mentalidad Zen. En la doctrina Zen el conocimiento esencial sólo se puede transmitir de pensamiento a pensamiento, no a través de ninguna palabra escrita o hablada. "Los que saben no dicen. Los que dicen no saben". En la práctica este concepto reduce las interpretaciones erróneas pero ha evitado una definición clara y descriptiva del wabi-sabi.

El Sistema Iemoto. La cultura de las artes en Japón (la ceremonia del te, el arreglo floral, la caligragía, el canto y la danza) ha estado controlada por familias y en concreto por el miembro más imporante el iemoto generalmente el hijo mayor. Las principales fuentes de información escrita, los objetos y otros materiales necesarios para la investigación erudita, están controlados a menudo por las familias iemoto que, como en el budismo Zen, insisten en que una información tan fundamental sólo puede compartirse con aquellos a quienes ellos elijan. El concepto de wabi-sabi es una parte vital de la propiedad intelectural del iemoto (sobre todo en el mundo del té) y no podía dilucidarse sino era a cambio de dinero o favores. De hecho las familias Iemoto suelen ser ricas.

Oscurantismo Estético. Algunos críticos japoneses creen que el wabi-sabi necesita mantener sus cualidades misteriosas pues esto lo hace singular. Creen que el wabi-sabi es un punto de referencia teleológico que nunca puede llegar a captarse del todo. Quizás tengan razón pues en el reino de la estética, la razón está casi siempre subordinada a la percepción (hay más gustos que colores).

UNA DEFINICIÓN PROVISIONAL

Pues sí, se hace díficil  definirlo, pero digamos que el Wabi-sabi es el rasgo más notable y característico de lo que consideramos la belleza tradicional japonesa. Puede llegar a ser un modo de vida, y , como mínimo, es un particular tipo de belleza.  El término que más se acerca a wabi-sabi es "rústico" en el sentido de simple, sin artificio, no sofisticado, con superficies rugosas  o irregulares. Comparte algunas carácteristicas con lo que llamamos "arte primitivo", es decir, objetos toscos, simples, sin pretensiones, y hechos a partir de materiales naturales.

El aislamiento autoimpuesto y la pobreza voluntaria del ermitaño y asceta llegaron a considerarse como oportunidades  para la riqueza espiritual. Para los que tenían inclinaciones poéticas, este tipo de vida favorecía la apreciación de los detalles más nimios de la vida cotidiana y la percepción de la belleza en los aspectos desconocidos y olvidados de la naturaleza. Entonces la simplicidad adquirió un nuevo significado como base para una belleza pura y nueva. Si tuvieramos que considerar wabi y sabi como entidades separadas, podríamos carcterizar sus diferencias así:

Wabi alude a

Un modo de vida de tipo espiritual

Lo interno y subjetivo

Una construcción filosófica

Acontecimientos en el espacio


Sabi alude a

Objetos materiales, arte y literatura

Lo externo y lo objetivo

Un ideal estético

Acontecimientos en el tiempo

LAS BASES METAFISICAS DEL WABI-SABI ¿CÓMO ES EL UNIVERSO?

Las Cosas Evolucionan Hacia o Desde la Nada. El universo, mientras destruye, también construye. Nuevas cosas emergen de la nada. Pero no podemos determinar realmente, mediante una observación superficial, si algo está evolucionando hacia o desde. En Representaciones wabi-sabi, quizás arbitrariamente, la dinámica de la evolución "hacia" tiende generalmente a manifestarse en cosas un poco apagadas, más oscuras y poco llamátivas. Las cosas en evolución "desde" tienden a ser un poco más claras y ligeramente más llamativas. Y la nada en sí misma (en vez de ser un espacio vacío, como en occidente) vibra de posibilidades. En términos metáfisicos, el wabi-sabi sugiere que el universo está en movimiento constante hacia o desde lo potencial.

LOS VALORES ESPIRITUALES DEL WABI-SABI ¿CUÁLES SON LAS LLECCIONES DEL UNIVERSO?

La Verdad Proviene de la Observación de la Naturaleza. En el contexto wabi-sabi, "naturaleza" se refiere a la dimensión de la realidad física no tocada por los humanos: cosas en estado original, puro. En este sentido, naturaleza quiere decir cosas de la tierra como plantas, animales, montañas, ríos, y sus manifestaciones de fuerza.

Pero en el contexto wabi-sabi la naturaleza también abarca la mente humana y todas sus reacciones y pensamientos artificiales o "no naturales". En este sentido , naturaleza implica todo "lo que existe" incluyendo los principios básicos de la existencia. Esta definición de naturaleza se relaciona muy de cerca con la idea occidental monoteísta de Dios.

Tres  lecciones se incorporaron después de milenios de contacto con la naturaleza (estimuladas por le pensamiento taoísta) y fueron incorporadas a la sabiduría del wabi-sabi:

  • Todas las cosas son Mudables. La tendencia hacia la nada es implacable y universal. Incluso cosas que tienen todas las características de la sustancia (duras, inertes, sólidas) no ofrecen más que una "ilusión" de permanencia. Todo se gasta. Los planetas y las estrellas, e incluso las cosas intangibles como la reputación, la herencia familiar, la memoria histórica, los teoremas científicos, las pruebas matemáticas, las bellas artes y la literatura (incluso en su forma digital): a la larga, todos se desvanecen en el olvido y la no existencia.
  • Todas las Cosas son Imperfectas. Nada de lo que existe está libre de imperfecciones. Cada artesano conoce los límites de la perfeccion: las imperfecciones saltan a la vista. Y cuando las cosas empiezan a estropearse y se acercan a su estado primordial, se vuelven incluso menos perfectas, más irregulares.
  • Todas las cosas son incompletas. Todas las cosas, incluso el universo mismo, están en un estado  constante, perpetuo de transformación o de disolución. La noción de conclusión no tiene cabida en el wabi-sabi.

La "Grandeza" no Existe en los Detalles Desconocidos y Desapercibidos. El wabi-sabi representa exactamente lo opuesto a los ideales occidentales de gran belleza como algo monumental, espectacular y duradero. El wabi-sabi es lo intrascendente y lo oculto, lo provisional y lo efímero: cosas tan sutiles y evanescents que resultan invisibles para la mirada ordinaria. Una parte rutinarias de la ceremonia del té tal como existe hoy, dedica una atención formal a cada objeto incluido en el ritual. Esto significa no sólo prestar atención a los detalles de los cuencos del té, la caja del té, la olla del agua, y demás, sino también  a cosas tales como el jarrón de las flores e incluso el carbón utilizado  para calentar el agua. Lo que en su momento fue un incidente espontáneo, actualmente está rígidamente escriturado (hay reglas específicas acerca de cómo y cuándo coger los objetos y cómo y cuándo hacer preguntas sobre los objetos) pero al menos esto te fuerza a prestar atención y , con suerte, a "ver" realmente lo que hay enfrente tuyo.

Puede hallarse la belleza en la fealdad. El wabi-sabi es ambivalente acerca de separar la belleza de la no-belleza o la fealdad. La belleza del wabi-sabi es, en cierto sentido, el hecho de aceptar lo que se considera feo. La belleza es pues un estado de alteración de la conciencia, un momento extraordinario de poesía y gracia.

 

EL ESTADO MENTAL WABI-SABI ¿CÓMO SENTIMOS CON LO QUE SABEMOS?

Aceptar lo Inevitable. El wabi-sabi es una apreciación estética de la evanescencia de la vida. Las imágenes wabi-sabi nos obligan a contemplar nuestra propia mortalidad, y evocan una soledad existencial y una delicada tristeza.

Percibir el Orden Cósmico. El wabi-sabi sugiere los reinos más sutiles y toda la mecánica y dinámica de la existencia, mucho más allá de lo que nuestros sentidos corrientes pueden percibir. Estas fuerzas primordiales son evocadas en todo lo wabi-sabi del mismo modo que los mandalas hindúes o las catedrales medievales europeas fueron construidas para transmitir emocionalmente sus repectivos esquemas cósmicos. Los materiales delos que están hechas las cosas wabi-sabi sacan a la luz estos sentimientos trascendentales. El modo en que el papel de arroz transmite la luz con un brillo difuso. La forma en que la arcilla se agrieta al secarse. La metamorfosis del color y la textura del metal cuando se deslustra y oxida. Todo esto representa las fuerzas físicas y las profundas estructuras que son la base de nuestro mundo cada día.

LOS PRECEPTOS MORALES DEL WABI-SABI. SABIENDO LO QUE SABEMOS, ¿CÓMO DEBERÍAMOS ACTUAR?

Desprenderse de Todo lo Innecesario. El wabi-sabi implica pisar levemente el planeta y saber valorar lo que se encuentra, aunque sea una pequeñez, en el momento en que se encuentra. "Pobreza material, riqueza espiritual" es el lema wabi-sabi. El wabi-sabi reconoce que es tan importante saber cuando elegir, como saber cuando "no" elegir: dejar que las cosas ocurran. El wabi-sabi versa precisamente sobre el delicado equilibrio entre el placer que nos proporcionan las cosas y el placer que conseguimos al liberanos de ellas.

Centrarse en lo Intrínseco e Ignorar la Jerarquía Material. El comportamiento prescrito para la sala del té wabi-sabi es una clara expresión de los valores wabi-sabi. Primero, como acto simbólico de humildad, todo el mundo se agacha o gatea para entrar en la sala del té a través de una entrada pequeña y baja diseñada a propósito. Una vez dentro, el ambiente es igualitario. No se acepta ningún pensamiento jerárquico ("esto es más alto/mejor, esto es más bajo/peor"). El estudiante pobre, el empresario rico, y el poderoso líder religioso son iguales en el interior. Barro, papel y bambú tienen, de hecho, más cualidades/valor intríseco wabi-sabi que el oro, la plata y los diamantes. Un objeto obtiene el estado wabi-sabi sólo durante el momento en que se aprecia como tal. Por lo tanto, en la sala del té las cosas existen sólo cuando expresan sus cualidades wabi-sabi. Fuera de la sala del té, vuelven a su realidad ordinaria, y su existencia wabi-sabi se extingue.

LAS CUALIDADES MATERIALES DEL WABI-SABI


Sugieren el Proceso Natural. Las cosas wabi-sabi son expresiones de tiempo congelado. Están hechas de materiales que son visiblemente vulnerables a los efectos del tiempo y del trato humano. Registran el sol, el viento, la lluvia, el calor y el frío en un lenguaje de decoloración, óxido, deslustre, manchas, torsión, contracción, marchitamiento y grietas. Sus mellas, muescas, rozaduras, arañazos, abolladuras, desconchados y otras formas de desgaste son testimonio de su uso y abuso. Aunque las cosas wabi-sabi puedan estar a punto de desmaterializarse (o materializarse), son extremadamente sutiles, frágiles o desecadas, todavía conservan un carácter fuerte y un equilibrio sin merma.

Irregulares. Las cosas wabi-sabi son indiferentes al buen gusto convencional. Como resultado, las cosas wabi-sabi a menudo parecen raras, deformes, poco manejables, o lo que mucha gente considera feas.

Íntimas. Las cosas wabi-sabi son generalmente pequeñas y compactas, discretas y orientadas hacia dentro. Inspiran una reducción de la distancia física entre una cosa y otra, entre las cosas y la gente. Los lugares wabi-sabi son pequeños y recluidos, entornos privados que intensifican la propia capacidad de reflexión metafísica. Son rlajantes, tranquilas, envolventes y uterinas. En todos los lugares wabi-sabi, cada uno de los objetos parece aumentar su importancia en proporción inversa a su tamaño real.

Sin Pretensiones. Las cosas wabi-sabi son modestas y sin pretensiones, pero no carecen de presencia o discreta autoridad. Las cosas wabi-sabi coexisten fácilmente con el resto de su entono. Algunos preceptos afirman que ningún elemento u objeto en ningún lugar ha de destacar por encima de ningún otro, o que no hay que venerar lo antiguo por ser antiguo, si es nuevo y va bien, hay que utilizarlo. Las cosas wabi-sabi no necesitan documentación de procedencia, ni del creador, ni de su personalidad.

Toscas. Las cosas wabi-sabi pueden parecer toscas y sin refinar haciéndose de materiales que poco antes se encontraban en estado original. Son ricas en textruras rugosas y sensaciones táctiles ásperas.

Turbias. Las cosas wabi-sabi tienen una cualidad vaga, desdibujada o atenuada, tal como les pasa a las cosas cuando se acercan a la nada (o provienen de ella). Lo que eran aristas se transforman en superficies suaves y romas. Lo que había sido de colores intensos y brillantes se diluyen ahora en tonos terrosos o de difuminandos de alba y crepúsculo. Lo que tenía materialidad ahora resulta esponjoso. El wabi sabi se presenta en un espectro infinito de grises, marrones y negros. Menos a menudo en colores pastel claros.

Simples. La simplicidad está en la esencia de las cosas wabi-sabi. La nada, obivamente, es la simplicidad máxima. La simplicidad wabi-sabi queda mejor definida como el estado de gracia al que llega una inteligencia sobria, modesta y sinceramente sensible. La estrategia pricipal de esta inteligencia es la economía de medios. Mantener las cosas limpias y sin estorbos, pero sin esterilizar. Las cosas wabi-sabi son emocionalmente cálidas.

Si te interesa éste estilo decorativo o tienes dudas sobre esta filosofía y deseas ver más fotos, escribe un email a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y te mandaré más ejemplos.

Centro Reiki-Do Granada, tu tratamieto Reiki y Ayurveda en Granada. Gema Ruz.