Reiki y miedo

Miedo: “Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”

Parece ser que las emociones dominantes de los habitantes de este Planeta son: el amor y el miedo. Ambas tan antiguas como la aparición del hombre en la Tierra. Pero que mientras la primera nos permite alcanzar la felicidad, la segunda se convierte en un  tremendo escollo que nos impide no sólo gozar de la vida, sino disfrutar de buena salud física y mental.



La humanidad en general y cada cual en particular nos hemos visto, de alguna manera, abocados a la supervivencia de una forma u otra, tanto en tiempos antiguos como en épocas actuales. Esa supervivencia es la que nos permite responder ante situaciones adversas o que consideramos peligrosas mediante toda una serie de mecanismos que nosotros mismos creamos sin darnos cuenta, inconscientemente, y que nos protegen de la experiencia que en ese determinado momento vivimos.

Esa inconsciencia la hemos creado, de manera continuada, desde siempre y es nuestro cerebro el gran responsable de todo ello, quien, además, se encarga de alterar, modificar, hacer y deshacer a su libre arbitrio, o más bien según el arbitrio de cada uno.

Si la cuestión se quedase aquí, esto es, experiencia que consideramos adversa, cerebro en funcionamiento, alteración emocional (como el miedo por ejemplo) y tras mucho pensar, solución del conflicto, no habría inconveniente alguno.
Pero existen ocasiones en las que todo no es tan perfecto, ni se desarrolla de manera tan fluida, puesto que la mayoría de las veces, esas energías emocionales que se generan no encuentran una fácil canalización y se quedan almacenadas produciendo bloqueos que más tarde desembocan en problemas físicos.
Y todo esto ¿por qué?, porque el enemigo contra el que tendríamos que defendernos no está fuera sino dentro de nosotros mismos, produciendo con ello miedo e inseguridad como consecuencia inmediata y siempre de manera inconsciente, tan sencillo y tan difícil a la vez.

Siempre se consideró la vida como un complicado laberinto que teníamos que recorrer hasta llegar al lugar donde se encontraba el tesoro: la Conciencia, la superación, la iluminación,... durante el recorrido encontraríamos todo tipo de obstáculos, debíamos superar continuas pruebas, tomar decisiones y riesgos; pero sobretodo era necesario vencer los miedos.

Esos miedos, disfrazados de angustia, fobias, temores, inseguridades, nos dificultan avanzar en el día a día. Cuando estos sentimientos aparecen todo se magnifica y se confunde, la mente busca desesperadamente una salida y no la encuentra.
La mayoría de las veces la persona entra en una cadena de “esto ocurre por esto” pero es incapaz de llegar a una conclusión, queda atrapada en su “causa y efecto”, no puede superar sus circunstancias, queda paralizada.    

Al llegar a ese estado se puede sentir hasta terror pero…calma, no es tan grave porque el miedo es simplemente un fantasma fabricado por el Ego y nosotros, como Seres, tenemos más Poder que él.
Salir de esta situación es fácil, sólo con tomar una decisión es suficiente, la de “querer salir del miedo”.
El primer paso que debemos dar es traer el miedo de la inconsciencia al estado consciente, esto es, tenemos que descubrir qué nos produce angustia, miedo, inseguridad o fobia, para poder librarnos de ello. La pregunta a responder sería: ¿A qué le tengo miedo? Después hemos de recordar alguna situación en la que nos vimos invadidos por ese sentimiento y compararlo, observar nuestro comportamiento y nuestras respuestas ante el estímulo, tratando de entender que nuestras reacciones son inconscientes, independientemente de nuestro deseo o intención.

El segundo planteo es: ¿Cómo se manifiesta mi miedo? Identificando en qué situaciones se reproduce.

Y como tercer paso es importante buscar e investigar la raíz del miedo, su origen, recordar los hechos que lo hicieron
surgir anteriormente e ir retrocediendo en el tiempo hasta encontrar la causa primera: ¿De dónde arranca ese miedo?

Es de suma importancia saber que los miedos, cualquiera que sea su manifestación, no se superan ignorándolos sino enfrentándose a ellos y para hacerlo hay que armarse con la munición necesaria: herramientas fundamentales y complementarias que nuestro cerebro, dividido en dos, proporciona.
Por un lado, hay que analizar la situación desde el razonamiento y la lógica respondiendo a las preguntas que anteriormente nos hacíamos (¿A qué le tengo miedo?, ¿Cómo se manifiesta mi miedo?, ¿De dónde arranca ese miedo?).
Así nos encontraremos con una lista interminable de miedos.
No sólo de miedos físicos, como el temor a la altura, a la oscuridad, a los espacios cerrados o excesivamente abiertos,  miedos a viajar en avión o barco, a las aglomeraciones de gente o a los insectos, sino de otra serie de miedos psicológicos o emocionales innatos al ser humano: miedo a no ser queridos, valorados o aceptados, miedo al fracaso, a equivocarnos, miedo al ridículo, al qué dirán, miedo a perder nuestra imagen o a las personas que amamos o las posesiones.

Y, por otro lado, potenciar la imaginación, el pensamiento positivo y la visualización. Para ello basta con imaginar los obstáculos que
nos imposibilita el avance para alejarnos del miedo instalado en nuestra vida, planteándonos -¿qué necesito para vencer este miedo?, ¿cómo puedo superarlo?, ¿con qué herramientas cuento?- e imaginar que todo es posible, recurriendo a toda la fantasía y creatividad de que seamos capaces.

El hecho de recrear mentalmente las imágenes o teatralizar la situación nos permitirá generar en nuestra mente escenas en las que nos "veamos" superando sin dificultad los hechos que nos oprimían.  
Nuestra mente es creadora, y para poder conseguir que todo aquello que somos capaces de imaginar o crear se convierta en realidad, hay que empezar por dar el primer paso, que consiste en saltarse los propios límites.
Todos sabemos que la única manera de salir de los miedos es enfrentándolos. Cada vez que resolvamos una situación que nos parecía tan temible, iremos sumando seguridad y confianza a nuestra vida aumentando nuestra autoestima y gestando una profunda satisfacción.

Venciendo miedos obtenemos como trofeo salud mental, emocional y física.
Una vez planteado el tema ya se puede explicar el por qué Reiki es una herramienta tan eficaz para bajar el elevado nivel de miedo del que somos portadores los terráqueos.
Reiki actúa sobre el Ego, generador de miedos, debilitándolo para quitarle el
control de nuestra vida; sobre el inconsciente, para traer al consciente las verdaderas causas o raíz del miedo  que provocan situaciones de gran angustia, desvelando los recuerdos y los traumas.
Reiki trabaja sobre el plano mental, razón por la cual va limpiando los pensamientos provocadores de miedos físicos y emocionales, y como resultado final hace desaparecer los bloqueos.
Reiki libera la energía negativa de nuestra mente y de nuestro cuerpo permitiéndonos vivir dignamente.

Nuestro miedo más hondo no es ser ineptos.
Nuestro miedo más hondo es ser poderosos sin medida.


Gema Ruz, administradora de Reiki-Do Granada, tu centro Reiki en Granada, Reiki en Almería, Ayurveda en Granada y Ayurveda en Almería.