Los 5 principios de Reiki

Los principios reiki  o gokai es parte filosófica de Reiki.

Cuando Usui descubrió que podía sanar a través del ki, se dedicó a hacer sesiones a todas las personas que reclamaron su ayuda, incluido a los medingos y las personas que vivían en la calle. Usui comprobó que estas personas parecían sanar en principio, pero con el tiempo, acababan volviendo a sus vidas de antes. Por eso se retiró nuevamente para crear el método Reiki,para que cada persona tomase las riendas de su vida y cambiase las actitudes que les hacen enfermar.

Por eso, Reiki no era para el Dr. Usui sólo una técnica para ayudar a otros a sanar, sino que lo consideraba un camino espiritual, una forma de mejorar nuestro comportamiento como personas. En toda enseñanza espiritual (sea religiosa o no) hay una serie de normas y actitudes que el practicante debe seguir y fomentar. Normalmente esas normas se refieren a una forma de comportarse con un mismo y con los demás. Todos queremos mejorar nuestras vidas y ser mejores personas, pero a veces no sabemos cómo hacerlo, o quizás hay tantos cambios que queremos hacer que no sabemos por dónde empezar.

Go, significa cinco y  Kai se traduciría como propósito. Los gokai son los cinco propósitos de Reiki. Usui apostó sólo por cinco actitudes, ya que es mejor centrarse en pocas cosas, pero hacerlas profundamente y con seriedad. De modo que los practicantes de Reiki, tenemos una guía para ayudarnos a mejorar nuestro comportamiento y ser más felices. Los gokai , los encontramos en el Usui Reiki Hikkei (en los apuntes de un alumno suyo). El secreto de invitar a la felicidad mediante las muchas bendiciones. La medicina espiritual para todas las enfermedades.

Sólo por hoy:

No te enfades

No te preocupes

Sé humilde

Aplícate en el trabajo

Sé compasivo

Practícalo en Gassho a la mañana y a la tarde, todos los días.

Mantenlo en tu mente y recítalo.

Mejora tu mente y cuerpo.

Usui Reiki Ryoho

Fundador Mikao Usui

 

Pero, ¿qué significan estos propósitos?

Sólo por hoy

Cuando realizamos un propósito debemos tener la firme convicción de que vamos a cumplirlo, de lo contrario estamos faltando a un compromiso personal y eso nos va a hacer sentirnos culpables. La cultura japonesa es consciente de eso. No habla de “siempre”, o “nunca más”, o “todos los días de mi vida” como otras culturas.

Son conscientes de que cada día es nuevo y las circunstancias de mi vida pueden cambiar. Por tanto, el propósito sólo abarca el tiempo en el que estoy dispuesto a cumplirlo. No puedo comprometerme para mañana o la semana que viene, porque no sé lo que va a pasar entonces, pero sí por hoy, sólo por hoy.

Es aceptar el presente, no usar la excusa de dejar las cosas para mañana, es ahora mismo, en este momento.

No te enfades

¿Qué significa enfadarse?, ¿qué sientes cuando te enfadas?, ¿por qué razones te enfadas? Piénsalo un poco antes de seguir leyendo. Nos enfadamos cuando los demás no hacen las cosas cómo nos gustaría, cuando las circunstancias no encajan en nuestra estructura mental preconcebida, cuando contradicen nuestras ideas o las ponen en cuestión… ¿y por qué el mundo y los demás deberían adaptarse a nuestros esquemas mentales? Cuando no nos enfadamos comenzamos a aceptar que cada persona tiene su manera de ver las cosas y que la vida es como es, no cómo nos gustaría que fuera.

¿Qué sientes físicamente cuando te enfadas?, ¿sientes un montón de sustancias químicas fluyendo por tu cuerpo y alterando tu equilibrio natural? Todas esas sustancias son muy nocivas para nuestro organismo, gran parte de ellas se almacenan en nuestro hígado y vesícula.

Cuando conseguimos no enfadarnos equilibramos todo el sistema digestivo, y evitamos todos los problemas derivados: mala digestión, gases, diarrea, estreñimiento…

La ira es una emoción natural diseñada por la evolución para defendernos. Nos enfadamos cada vez que alguien traspasa nuestros límites personales, o atenta contra nuestra integridad física, emocional, material, psicológica… Por tanto a veces es una emoción absolutamente necesaria. De lo contrario podrían abusar de nosotros.

Por tanto algunos enfados son legítimos y necesarios, sólo es preciso aprender a gestionar esa ira para que no se convierta en destructiva ni para nosotros ni para los demás.

También debemos saber diferenciar los enfados legítimos de los que no: por ejemplo, cuando nos enfadamos porque los demás o las cosas no encajan en mi estructura mental, ¿quién dice que la vida deba ajustarse a nuestras expectativas?.

No ser capaces de gestionar nuestros enfados hace que los mantengamos en el organismo más tiempo del necesario con el consiguiente perjuicio. Por eso, la clave de este kai es aprender a gestionar mi ira de una manera saludable, por tanto, podemos reformular el kai de Usui de la siguiente manera: “Me liberaré de la ira lo antes posible”.

 

No te preocupes

¿Por qué nos preocupamos?, ¿qué sentimos cuando estamos preocupados?

Literalmente significa pre- ocuparse, es decir, ocuparse de algo antes de tiempo, antes de que tengamos la posibilidad real de solucionarlo.

Cuando nos preocupamos lo que estamos haciendo es crear una imagen de una situación o problema futuro. Un problema que creemos que existirá, pero por el que no podemos hacer nada ahora. Lo saludable es ocuparse de las cosas cuando podemos hacerlo, pero preocuparse no sólo no sirve de nada, sino que es una pérdida de salud y energía. El tiempo que usamos en preocuparnos podríamos estar utilizándolo en hacer algo que esté en nuestra mano en este momento.

La previsión es una excelente cualidad humana que nos permite anticiparnos a los problemas futuros y buscar una solución antes de que se produzcan, pero la previsión implica que puedo hacer algo en el presente para solucionar un problema futuro, en la preocupación no hay nada que puedo hacer. Sólo estoy preparando mi cuerpo químicamente para reaccionar frente a una situación que aún no se ha producido.

Cuando me preocupo por algo o alguien comienzo a generar una “película” mental y mi cuerpo reacciona a esa película, no a la realidad. Con lo que estoy alterándome la química corporal sin necesidad.

Cuando te preocupas, ¿no sientes inquietud, nerviosismo, algo que te bulle en el estómago, ansiedad?

Casi todos los problemas de estrés proceden de las preocupaciones. Cuando dejamos de preocuparnos colocamos la mente en el lugar en el que debe estar: en su centro, en el momento presente. De esa manera, el cerebro está más preparado para ocuparse de las cosas y problemas que tiene delante encontrando soluciones más creativas. Al mismo tiempo estaremos más relajados, con una actitud más real y presente ante la vida. Físicamente nuestro bazo, páncreas y estómago se equilibran, nuestra sangre circula mejor y es de mejor calidad.

Dado que en un mundo como el nuestro es casi imposible no preocuparse, vamos a reformular el kai de Usui: “Me liberaré de la preocupación lo antes posible”.

Cada vez que me sobrevenga una preocupación pensaré: ¿hay algo que pueda hacer en este momento para solucionarlo? Si es que sí, haré lo que tenga que hacer. Si es que no, intentaré usar algún ejercicio que me permita relajarme y dejar mi mente en vacío, sin crear ninguna “película” mental, de esa manera acumularé energía que tendré disponible en el momento en el que realmente pueda resolver el problema, si es que lo hay.

 

Sé humilde

Ser humilde para la cultura japonesa, significa poner las cosas fáciles a los demás. Es usar la diplomacia. Facilitar a los demás que nos puedan decir que no a lo que pedimos. Es no exigir. No dar nada por sentado.

Sentir que todo aquello que se nos ofrece es un regalo, algo que no tenía por qué tener, pero tengo. Es no pensar que nadie nos debe nada. Ni que los demás tienen obligaciones con nosotros o tenga que desear las mismas cosas que nosotros.

Agradecer a cada persona cada pequeño acto, incluso aunque nos esté ofreciendo un servicio por el que hemos pagado. Sabemos que el dinero es una manera de compensar nuestra energía, pero no es una compensación suficiente, no compramos a la persona, no son nuestros esclavos.Cuando somos humildes, agradecemos, le estamos comunicando al otro ser que valoramos su tiempo y su energía y esa persona se sentirá, al mismo tiempo, valorada y útil aunque esté desempeñando su trabajo.

Los demás no tendrían por qué estar a nuestro lado, y sin embargo, lo están. No tendrían por qué ayudarnos, y nos ayudan. No tendríamos por qué estar vivos, pero lo estamos.

Todos los motivos que impulsan nuestra vida, podrían no existir. Dar gracias por todo ello nos coloca en una actitud de aceptación, de plenitud, de satisfacción con nosotros mismos y nuestras vidas. Y al mismo tiempo extendemos esa plenitud y respeto a los demás.

Al mismo tiempo, cuando nos comportamos humildemente nuestra respiración funciona mejor, nos sentimos más llenos de energía, evitamos el estancamiento de emociones y equilibramos el corazón y los pulmones.

Lo contrario del agradecimiento, la humildad y la falta de expectativas es la queja.

La queja es una forma de extender el dolor: la persona que se queja se libera del dolor, la persona que lo escucha, se queda con él… por eso cuando estamos con personas quejicas durante un tiempo sentimos que perdemos la energía junto a ellas.

La personas que trabajan en los centros de atención al cliente recibiendo quejas continuamente tienen muchas más bajas laborales que el resto de los trabajadores.

No podemos hacer Reiki por un lado, pretendiendo extender la sanación y la armonía y por otra, extender el dolor a través de la queja. Así que podemos reformular el kai de Usui de varias maneras: “me liberaré de la queja lo antes posible”, “seré agradecida”, “seré amable”…

 

Aplícate en el trabajo

La palabra “trabajo” procede del latín “tripalium” y significa “castigo”. En la Biblia, Dios castigó a Adán a pagar su metedura de pata con la manzana “con el sudor de su frente”. De forma que en nuestra cultura la mayor parte de la gente asume que trabajar es un castigo, algo que está obligado a hacer para sobrevivir.

Nuestro trabajo en nuestra manera de contribuir al mundo. Podemos ver el trabajo como una obligación para conseguir el dinero que nos permita subsistir, o podemos sentir (sea el trabajo que sea) que es nuestro granito de arena para hacer que el mundo funcione.

Así que lo importante en este kai es tener una actitud adecuada en nuestro trabajo. Hacer todo lo que esté en nuestra mano para hacerlo de la mejor manera, no porque nos paguen, o porque nos mire el jefe, sino porque haciéndolo me estoy ayudando a mí mismo.

Si trabajamos 8 horas al día durante 40 años de nuestra vida, parece obvio pensar que la actitud que tengamos con respecto al trabajo será muy importante.

Es importante también, en el camino del Reiki-Do, que nuestro trabajo no contribuya a ningún tipo de injusticia. Que sea un trabajo honesto, que no engañe, que no te permita lucrarte indebidamente, que no te explote, que no provoque sufrimiento o desequilibrio a ningún otro ser. Si el trabajo es nuestra forma de dar y recibir energía es importante que esa energía esté compensada y equilibrada.

Cuando nos aplicamos en nuestro trabajo nos centramos en ofrecer nuestro servicio al mundo, nos sentimos satisfechos de nosotros mismos, útiles, parte del todo, la autoestima se refuerza. Se evita la depresión, el anquilosamiento, se elimina el vacío, se recupera la esperanza de vida.

Cuando te sientes satisfecho el fruto de tu trabajo es tuyo. Puede ser que trabajes para otros, pero la satisfacción es para ti. Debemos hacer bien nuestra labor, no sólo por que nos pagan, sino porque en realidad lo estamos haciendo para nosotros mismos, para nuestro propio desarrollo como personas.

 Otra forma de reformular el kai es “me liberaré de la pereza lo antes posible”.

 

Sé compasivo

La palabra compasión viene de las raíces latinas com y passio y quiere decir sentir con(no en el sentido cristiano de látima).Es ponerse en el lugar del otro, acompañar en el sentimiento, y como somos capaces de ponernos en su piel y sentir su sufrimiento, la compasión es, en última instancia, el deseo de liberar a los demás del sufrimiento.

Esta es la actitud fundamental de Reiki. Sin esta actitud, Reiki no funciona.

El único motivo que puedo tener para ponerle las manos a alguien es desear que se libere de su sufrimiento, si tuviera otra actitud (hacer daño,aprovecharme económica, sexualmente…) no habría Reiki.

 

Uso de los gokai

De nada sirve decir los gokai todas las mañanas y luego no cumplirlos.

Es mejor ir centrándose poco a poco. Hacerlos de uno en uno hasta que los hayamos integrado en nuestro comportamiento. Lo importante es ser consciente de ellos a lo largo del día.

Si te encuentras en una situación en la que estás a punto de enfadarte, echa el freno, observa qué pasa en tu cuerpo, pregúntate por qué te estás enfadando… trata de comprender tu reacción. Si te das cuenta cuando ya te has enfadado, tranquila, no pasa nada. Seguro que la próxima vez estás más atenta. Si te sientes mal y culpable contigo misma por no cumplir los gokai, no estamos arreglando nada.

Al contrario, seguimos fomentando el enfado, la preocupación y la faltade compasión.

Llevamos muchos años actuando inconscientemente, esto no se arregla en dos días. Ten paciencia. Al principio es suficiente con reconocer la situación. Céntrate. Mantente presente.

 Del mismo modo, puedes añadir tus propios kai. Los cinco principios son los del maestro Usui, pero él querría que el camino de Reiki fuese tu propio camino con lo que podemos personalizarlo como queramos para hacerlo aún más nuestro. Observa tu comportamiento y si crees que algún propósito en concreto te ayudaría a mejorar tu vida, inclúyelo. Mi consejo es que incluyas un 6º kai: el tuyo. El recitado de los kai se incluye en Hatsurei-Ho.

Gema Ruz de Centro Reiki-Do, tu centro Reiki en Granada, Reiki en Almería, Ayurveda en Granada y Ayurveda en Almería